Juan Antonio Cavestany
Al pie de la Giralda 1908
 

EL CRISTO DEL GRAN PODER

 

 

Con débil resplandor la luz incierta,

del día que despierta,

a la ciudad aletargada alumbra;

la angosta calle solitaria y fría

se envuelve todavía

en medrosos cendales de penumbra

 

Descalzos, silenciosos, enlutados,

de dos en dos formados,

como fantasmas van los penitentes;

detrás, trocada en carne la escultura,

de Cristo la figura

sobre sus andas de oro relucientes.