Francisco Morales Padrón 1986

Por San Lorenzo realiza su camino doloroso Jesús abofeteado, Jesús arrastrando poderosamente su cruz y muerto en el Buen Fin.

Imponente este Jesús de los grandes poderes, de “coagulada sangre negra, gorda”, que en el último trecho de su recorrido, aparece así en la coda del soneto antológico que firmó Rafael Laffón:

“Desmayo de violetas, y el ventalle
que el vidrio helado empáñale al lucero…
El alba, en fin, que asoma por la calle.

Y en las manos de fiebre su Madero,
como asido a un sangriento gobernalle,
va Jesús –ya entre rosas-, timonero”.