“¿A quién tengo en el cielo sino a Ti? Si estoy contigo, ya nada quiero en la tierra. Podrán desfallecer mi cuerpo y mi espíritu, pero el Señor fortalece mi corazón; Él es mi herencia eterna.”
En la tarde de ayer martes, la Basílica de Jesús del Gran Poder acogió la celebración de la Santa Misa aplicada por nuestros hermanos de mayor edad, devotos y fieles enfermos e impedidos, durante la cual se administró el Sacramento de la Unción de los Enfermos.
Nuestra Hermandad quiso acompañar de manera especial a todos aquellos que, desde la enfermedad o la dificultad, viven unidos a Jesús del Gran Poder y a su Bendita Madre. La fe en Ellos sostiene incluso en los momentos de mayor debilidad.
Tras la finalización de la Eucaristía, tuvo lugar un encuentro fraterno entre los asistentes.























