Santa Misa Solemne en la festividad de San Pedro y San Pablo

La tradición cristiana siempre ha considerado a San Pedro y San Pablo como inseparables: en efecto, juntos representan todo el Evangelio de Cristo.

 

San Pedro y San Pablo son dos apóstoles de gran trascendencia en la historia del cristianismo. No solo son reconocidos como dos de los discípulos más cercanos a Jesús, sino que también se consideran pilares fundamentales de la Iglesia. Sus relatos de fe y sacrificio han dejado una huella imborrable. Son las dos columnas del edificio de la fe cristiana que dieron su vida por Jesús y gracias a ellos el cristianismo se extendió por todo el mundo.

San Pedro, llamado originalmente Simón, era un pescador de Galilea, movido por la fe, dejó todo para seguir a Jesús y convertirse en su discípulo. Jesús le dio el nombre de Pedro, que significa “roca”, señalando así su papel fundamental y su autoridad en la Iglesia. Hacia el año 50 d.C., Pedro viajó a Roma para anunciar el Evangelio. Durante la persecución de Nerón fue arrestado y, según la tradición, tras un encuentro con Cristo en la Vía Apia, regresó para afrontar el martirio. Hacia los años 64-67 d.C. fue crucificado boca abajo, por considerarse indigno de morir como Jesús. Pedro se convirtió en guía de los apóstoles y de la Iglesia. Tras Pentecostés, tomó la iniciativa en la difusión de la Buena Nueva y asumió la misión de guiar a la Iglesia como Vicario de Cristo en la Tierra.

San Pablo, conocido inicialmente como Saulo de Tarso, pasó de ser perseguidor de los cristianos a uno de los grandes apóstoles tras su encuentro con Jesucristo en el camino de Damasco. Esta experiencia transformó su vida y lo llevó a dedicarla por completo a la difusión del Evangelio. Tras ser arrestado en Jerusalén, fue llevado a Roma para ser juzgado como ciudadano romano. Entre los años 64-67 d.C. fue decapitado en la Vía Laurentina, en el lugar conocido como Aquas Salvias. Según una antigua tradición, se cuenta que, al caer su cabeza, brotaron tres fuentes de agua, sobre las que más tarde se construyeron tres iglesias. Su cuerpo fue sepultado en la Vía Ostiense, donde se levanta la Basílica de San Pablo Extramuros.

Un antiguo calendario litúrgico romano testimonia que esta celebración conjunta ya existía en el año 258. Según la tradición, fue probablemente entonces cuando las reliquias de ambos apóstoles fueron trasladadas temporalmente a la zona ad Catacumbas, junto a la vía Apia, en el lugar donde se erigiría en el siglo IV la Basílica de los Apóstoles, hoy conocida como basílica de San Sebastián. Allí permanecieron hasta su traslado definitivo a las basílicas de San Pedro del Vaticano y de San Pablo Extramuros, en Roma.

Conforme establecen nuestras Sagradas Reglas y atendiendo a la dignidad de Basílica concedida al Templo, la Hermandad del Gran Poder celebrará el próximo lunes, 29 de junio, a las 20:30 horas, Santa Misa Solemne con motivo de la festividad litúrgica de San Pedro y San Pablo.

La celebración será oficiada por nuestro Director Espiritual y Rector de la Basílica de Jesús del Gran Poder, el Rvdo. Sr. D. Francisco de Borja Medina Gil-Delgado.

 

San Pedro y San Pablo, seguidores de Jesús y considerados pilares fundamentales de la Iglesia.

 

 

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